Nuestra habitación se funde con la naturaleza viva que rodea Rancho Yapalpan. Aquí, las paredes no separan, sino que enmarcan vistas espectaculares del bosque que despertarán tus sentidos cada mañana. Un refugio donde la tranquilidad no es un lujo, sino nuestro estilo de vida, protegido por el abrazo seguro de la naturaleza intacta.